Creo que algunos y algunas ya me conocen, pero aun así las reglas de la cortesía exigen que me presente. Mi nombre es Salvador Broseta, tengo 36 años, he nacido en Valencia, trabajo como profesor de historia e instituciones económicas en la Universidad de Castilla-La Mancha y estoy afiliado al PSOE desde 1997. Durante los dos últimos años he colaborado en el proyecto del PSPV-PSOE impulsado por Jorge Alarte, un proyecto con el que me siento totalmente identificado, y que representa el futuro de las ideas progresistas en la Comunitat Valenciana. Ambos, al igual que el conjunto de la organización, tenemos muy claro que los valores progresistas son los valores del futuro. Creemos en una sociedad que se preocupa de sus miembros más débiles, que se responsabiliza de sus acciones, una sociedad basada en la justicia, la libertad y la prosperidad general; una sociedad que cree en la confianza, en la honradez y en la equidad. Estamos convencidos también que la mayor parte de la ciudadanía comparte con nosotros estos valores.

Salvador Broseta
Durante las últimas semanas he reflexionado mucho sobre el paso que voy a dar. No ha sido fácil, porque sé que supone una tarea difícil y complicada, pero mi ilusión y el convencimiento de que podemos cambiar las cosas me han traído hasta aquí. La decisión está tomada: tengo la intención de optar a la secretaría general del partido socialista de la Ciudad de Valencia. No estoy solo en este proyecto. He reunido en torno a mí a una nueva generación de políticos valencianos, personas comprometidas, excepcionalmente bien formadas y preparadas para esta nueva etapa, y cuento también con el apoyo que me han mostrado militantes y cargos políticos con sobrada experiencia que han decidido sumarse a nuestro proyecto. Así mismo quiero también, desde aquí, invitar a todos los que deseen sumarse a que lo hagan: nuestra puerta está abierta de par en par. Todas las ideas progresistas, todas las formas de pensar que estén en consonancia con los valores progresistas son bien recibidas. Nadie sobra. Nadie debe automarginarse. David Hume, el filósofo inglés de la Ilustración, descubrió que la pluralidad favorece el espíritu crítico, y que la unidad sectaria, por el contrario, lo asfixia.
Rita Barberá gobierna en la ciudad de Valencia ‘casi’ desde la caída del Muro de Berlín. Dieciocho años, que serán veinte cuando termine la presente legislatura. Una mayoría ilimitada termina siempre en un despotismo ilimitado. Tras dieciocho años en el poder Rita Barberá debería aceptar también una responsabilidad ilimitada en todas aquellas cosas que no funcionan en nuestra ciudad y que desgraciadamente son muchas: una administración local anticuada e ineficaz, una red de transporte pública deficiente, una política de personal que obedece más al clientelismo que a una gestión moderna de recursos humanos, una crónica división de la ciudad entre barrios de primera división (en los que el PP invierte dinero) y barrios de segunda (a los que se dan las sobras), y sobre todo, una administración cerrada por completo a cualquier medida que apoye la aparición de un tejido económico centrado en las tecnologías de la información y de la comunicación. La administración de Rita Barberá es como un dinosaurio: muy grande, muy cara, muy torpe, muy lenta, totalmente anticuada. Por eso mismo, Valencia invierte mal su dinero y Rita Barberá malgasta dinero público con prioridades muy dudosas: en una ciudad del siglo XXI el gobierno de Rita Barberá no ha conseguido impulsar la construcción de una red de escuelas infantiles municipales. ¿Saben cuántas escuelas infantiles de gestión pública existen en Valencia, una ciudad de 800.000 habitantes? Una.
Durante estas últimas décadas, Valencia ha cambiado gracias al esfuerzo de todos nosotros, al esfuerzo de todos los ciudadanos y ciudadanas que trabajamos aquí, los que vivimos aquí; nosotros, que hemos convertido esta ciudad en nuestra casa, en el hogar en el que educamos a nuestros hijos, en el lugar en el que creamos nuestras empresas, vivimos nuestro tiempo libre y concebimos nuestras esperanzas de futuro. Todos hemos colaborado en ello, y no necesitamos políticos que se pongan falsas medallas al hablar de su gestión. Si Valencia ha cambiado tanto se debe mucho al esfuerzo de la sociedad valenciana y muy poco a la arcaica gestión del PP.
Sin embargo, nuevos retos están llamando a nuestra puerta. Valencia está inmersa en un cambio radical a nivel mundial para el que no está bien preparada. Desde hace poco más de una década se viene produciendo una revolución tecnológica, centrada en las tecnologías de la información y de la comunicación, que ha modificado totalmente la base material y cultural de nuestra sociedad. Las economías de todo el mundo se han hecho interdependientes a escala global; las ciudades están asumiendo nuevos roles; y Valencia se está quedando muy atrás. Ni el gobierno de Francisco Camps, ni el de Rita Barberá han entendido nada de esto.
Para dar respuesta a estos nuevos retos, la candidatura que encabezo, pretende articular un proyecto que impulse una gestión eficaz, racional, transparente, y, sobre todo, centrada en el uso masivo de las nuevas tecnologías de la información en todos los ámbitos de la administración y de la sociedad. Un proyecto que conecte con toda la sociedad, porque estoy seguro de algo: la mayoría de los valencianos y las valencianas y yo compartimos una visión progresista de nuestra ciudad. Creo que formamos parte una sociedad civil generosa, inteligente, bien formada, que se preocupa del bienestar de los demás, de la protección de la infancia, del cuidado de nuestros mayores, que respeta las culturas que pacíficamente conviven con nosotros, que piensa que hay muchas formas de ser valenciano y estar orgulloso de serlo; una sociedad civil que desea un mercado al servicio de todos, que quiere negocios éticos, nuevas formas de democracia participativa, que valora la importancia de una educación libre, un entorno limpio, y una economía sostenible centrada en la innovación.
Desde 1995, la tendencia del partido socialista en Valencia (y estoy hablando de los resultados en las elecciones locales) ha sido ascendente. En 1995, nuestro punto más bajo, conseguimos un 24.4%; en 1999, el 29.5%; en 2003, el 31.3; y en 2007, el 34.2%. Pero, desde luego, no es suficiente. Porque para aplicar nuestras políticas progresistas necesitamos gobernar y para gobernar necesitamos un crecimiento electoral sostenido.
Debemos comunicar nuestros valores progresistas, articularlos en principios políticos claros y exponerlos en programas políticos concretos que lleguen a todos ciudadanos. Necesitamos que los ciudadanos crean en nuestros valores y en nuestra capacidad de gestión para afrontar el futuro. Y esto sólo podremos hacerlo si recuperamos la iniciativa en el debate político. Para esto una de las tareas básicas es llegar al ciudadano, llevar nuestro mensaje por todos los medios a nuestro alcance: mediante nuestra aparición en los medios de comunicación, nuestra presencia en el mundo asociativo valenciano, el boca a boca de los barrios, y, sobre todo, utilizando las nuevas tecnologías de la información y de la comunicación de forma masiva.
Respecto a la nueva división del partido en la ciudad, en 17 agrupaciones, pensamos que es un buen comienzo, que nos permitirá una mayor cercanía a los problemas de la gente corriente y una expansión de nuestra capacidad de movilización. Para hacer posible este nuevo partido socialista en Valencia debemos aumentar cuantitativa y cualitativamente nuestro número de afiliados, ésta será una de las tareas prioritarias a las que me comprometo. Buscamos nueva savia para un árbol fuerte, pero necesitado de un nuevo impulso. Ahora es el momento.
Éste es el esbozo de nuestro proyecto, en total consonancia con las nuevas ideas y formas de nuestro secretario general y de la dirección nacional. Un proyecto que trabajará codo con codo con el grupo municipal. Un proyecto que intenta aunar juventud y experiencia, una nueva generación y una generación ya consolidada de políticos valencianos; un proyecto capaz de transformar las tendencias electorales de los últimos años. Porque estamos firmemente convencidos de algo: una nueva forma de hacer política en Valencia es posible.















Gracias, Broseta, por presentarte. Eres un cambio real y necesario en este partido y, especialmente, en esta ciudad.
¡Muchos ánimos y adelante! Cuentas con todo mi apoyo.
Enhorabuena Salvador! Me alegro mucho de tu propuesta y espero que todo el mundo se adhiera a tu proyecto, porque sin dudas, tienes la capacidad y el buen hacer de los que llevan hasta el final las buenas ideas.
Qué puedo decirte que ya no sepas. Has sido profesor mio en la Universitat Jaume I y sé cuánto sabes, sé hacia dónde miras y cómo vales.
Por estas razones y, aunque yo sea de la agrupación de Onda, me gustaría que tú fueses quienes guiases a esa agrupación hacía el cambio.
Un cambio que tiene como objetivo 2011.
Desde Onda ya sabes que trabajamos por conseguirlo.
ÁNIMO AMIGO.
Estimado Salvador,
los mejores auspicios de conseguir insuflar aires renovados al estancado proyecto del socialismo valencianos y reflotar los valores de izquierdas que compartimos. Sabemos cuanta falta le hace a nuestra ciudad, necesitada de una bocanada de aire limpio y puro, de honestidad y compromiso, de libertad y buen gobierno.
Desde ELS VERDS Esquerra Ecologista Valencia un saludo cordial.
Giuseppe Grezzi
portavoz ELS VERDS EE Valencia
La ciudad es la creación más compleja y hermosa del ser humano, y no se me ocurre nada más sugestivo que luchar por conseguir la ciudad que merecemos.
Pero hemos estado demasiado tiempo mirándonos unos a otros, y hemos dejado de mirar a la ciudad. Los ciudadanos se dieron cuenta hace tiempo, y no tuvieron más altarnativa que el desgobierno y la ocurrencia feliz que representa el PP.
Este es el momento del cambio, que significa la unión de los que estamos (bienvenidos los que se unan) entorno de un proyecto sólido, integrador, progresista y social.
No estás solo
Bondia Salvador,
benvingut a l’espai Blog.
Crec que és una bona ferramenta per a la comunicció directa.
Enric Morera, Secretari General Bloc
Endavant, cal un candidat jove amb la capacitat de transformar la imatge de la ciutat.
Una presentación que plasma muy bien la realidad, en la que coincidimos todos los socialistas. Representas el futuro, las ideas necesarias para avanzar. Y por eso, aunque pertenezco al área metropolitana, debe el partido volcarse con la ciudad de Valencia, no es un tema sólo de los que habitan la ciudad, el futuro de esta Comunitat pasa por fortalecer el ideal socialista en la ciudad de Valencia. Por ello, y porque de verdad considero que eres un buen candidato para liderar esta visión de futuro, cuentas con mi simpatia y sobretodo con mi ayuda en lo que pudieras necesitar.
Un saludo y adelante, la sociedad valenciana nos necesita.
Salvador:
Després de la presentació del teu decàleg tinc més motius per a creure que és possible assolir l’objectiu últim que, com molt bé digueres, no és guanyar la secretaria general (per a això no caldrientantes històries) sinó posar fi a dues dècades de domini de la dreta, amb tot el que comporta d’imposició d’un model aberrant de ciutat i d’ocultació primer (i de destrucció després) de la València progressista i oberta que vam construir als anys huitanta.
Endavant, company: València és un objectiu al nostre abast… Si som capaços de treballar tots plegats i tenim clar qui són els nostres objectius i els nostres opositors. Perquè com va cantar Raimon fa tres dècades: “no em trobe sol, company, no et trobes sol i en som molts més dels que ells volen i diuen”.
En esta Valencia dual, centro-periferia, mal comunicada y con servicios insuficientes de la que hablas, con una ciudadanía a dos velocidades, los favorecidos económicamente por los años de bonanza y descontrol inmobiliario frente a los que carecen de una vivienda o guardería por no poder pagar unos precios casi inasumibles; es positivo que llegue alguien NUEVO. El cambio generacional que representas con un perfil joven, responsable y de “no profesional de la política” puede despertar a una ciudadanía inteligente pero adormecida tras 18 años con el PP. Rita Barberá ha hecho en estas casi dos décadas muchas cosas bien y bastantes cosas mal, pero a la oposición se le debe votar por el rigor, confianza y seguridad que transmita en sus propuestas y no por los errores de otros. Casi 20 años en el gobierno municipal son demasiados para mantener frescura, impulso, y proyecto; casi 20 años en la oposición deben haber servido para renovar de arriba a abajo estructuras, ideas y personas. Ante todo ello tu proyecto se muestra equilibrado, moderno y cercano. Cuenta con mi apoyo.