Esta mañana volvimos a sufrir un episodio absurdo cuando nos informaron de que no podíamos mantener la reunión prevista en la visita a Ciutat Vella con la dirección del IES Lluis Vives por orden expresa del conseller de Educación, Alejandro Font de Mora. Absurdo por desconcertante porque no entendemos qué beneficio puede obtener un Gobierno atrofiado por la debilidad, las relaciones turbias y la incapacidad para frenar la sangría del paro en la Comunitat de Francisco Camps, con una decisión que deja en evidencia que, además, la democracia se la trae al pairo.
Lo mismo sienten hacia nuestro bienestar y por eso, gracias a Camps y a la complicidad de Rita Barberá, l@s valencian@s somos líderes en negativo: aplicación de la ley de dependencia, desarrollo del mapa educativo, fracaso escolar, número de camas hospitalarias, centros de salud, dotaciones en los barrios, opacidad de la administración y un largo etcétera que nos convierte en una comunidad de Serie B.
Esta nueva prohibición de hoy no es más que una de las miles de artimañas a las que recurre el PP para inocular en nuestra sociedad el virus de la anormalidad democrática, con el objetivo de mantenerse en el poder a costa de convertir en rutina las agresiones constantes a las normas y a las formas que rigen nuestra convivencia. A base de agresiones contra la democracia han construido un imperio del despilfarro que derrocha nuestra capacidad creativa, innovadora y generadora de recursos para vencer la crisis económica.
Frente al ataque diario, los socialistas nos mantenemos firmes en nuestros principios y nuestros valores para que la sociedad nos encuentre en la calle de la solidaridad, la convivencia, la libertad y la igualdad. Ahí es donde los socialistas habitamos; ahí nos encontraremos mañana para celebrar La ciutat dels valors. Els valors de la ciutat.


















